La entrevista de Jordi Évole a Rufián del domingo pasado, que continuará más adelante, terminó convirtiéndose en un retrato de nuestro tiempo: por un lado, los silencios cómplices del primero, extraño en quien quiere ejercer de periodista aunque efectivamente no lo sea; por otro lado, el infantilismo político del segundo, tan habitual en el mundo...Continue Reading